kids-protecting-themselves-with-face-masks

El presidente de la Fundación de Pediatras: «La burbuja escolar fracasará por la promiscuidad social»

https://www.elmundo.es/comunidad-valenciana/2020/09/08/5f56798b21efa0a1238b45b1.html

La burbuja escolar «es un invento condenado al fracaso». Con esta rotundidad sentencia el presidente de la Fundación Valenciana de Pediatría, Carlos Paredes, la medida estrella de Educación para evitar la transmisión del Covid-19 en las aulas. Este médico experto en enfermedades de la infancia ha analizado el inicio en las aulas en varios países y afirma que «carece de sentido aislar a los pequeños en grupos burbuja porque los contagios siempre provienen de casa. Todos sabemos que la actividad social de los padres condiciona las infecciones familiares».

El pediatra alerta de que muchas familias exigen todo tipo de medidas de control contra los contagios en los colegios y, sin embargo, a diario muestran un «egoísmo o promiscuidad social cuando quedan con amigos o celebran, de forma periódica, comidas y cenas de trabajo». El especialista recalca que es una «pandemia de adultos» y que los niños se contagian menos y siempre en función de los hábitos de los progenitores

El pediatra incide en que se ha alarmado mucho a la población y con la petición de que los niños deban estar encerrados en aulas prácticamente herméticas, cuando «es imprescindible someter a pruebas a los profesores y a los miembros de la familia con más riesgo de contagio». Critica además que se apueste por las aulas burbuja, «pero en las puertas de las escuelas se puede ver colas de padres y niños para entrar». De hecho, recuerda que detrás de los niños siempre hay adultos y que el «aislamiento colegial no ha funcionado ni en Japón ni en Suiza ni en Francia y están buscando otras alternativas para evitar los contagios».

«¿Qué pasa cuando llegan dos hermanos juntos y cada uno se mete en su aula burbuja, o cuando los alumnos se reúnen en el comedor con otros compañeros o cuando su profesor se encuentra con su hijo que va a otra aula del colegio?», cuestiona el pediatra a los teóricos que han diseñado las medidas de protección en los colegios.

La mejora forma de evitar la propagación escolar de la Covid-19 pasa, por la «responsabilidad» de los padres que ante cualquier situación de riesgo «deben hacerse las pruebas y, si dan positivo, dejar a los niños en casa hasta que no se cercioren de que dan negativo en las PCR», aclara Paredes que recomienda este protocolo como la mejor forma de rastreo.

«Hay que buscar los posibles antecedentes de contagio en las familias», porque el médico avisa de que si se produce una sospecha de positivo, los niños afectados deben quedarse en su domicilio «ya que llevarles al colegio si algún miembro de su familia ha dado positivo supone una bomba de relojería para toda la comunidad educativa». Aunque asegura que según los últimos estudios de frecuencia de contagios, el virus se transmite más de adultos hacia niños que a la inversa y vuelve a señalar a los padres como responsables finales de las infecciones masivas.

 Identificar los focos entre grupos de adolescentes debe ser otra de las medidas más contundentes, «puesto que se ha comprobado que el control se puede realizar por debajo de los 12 años, pero a partir de esta edad se descontrola la seguridad de los contagios, especialmente en la mitad de la adolescencia, a partir de los 15 años».

El galeno especialista también rechaza que los docentes sean los que determinen si un alumno está o no contagiado como pretende la Conselleria de Educación. «Se trata de una fase en la discriminación de la enfermedad que debería hacerse por profesionales de la salud porque en todos los casos se puede apreciar un cuadro catarral y es muy difícil determinar si un menor se debe hacer las pruebas o no», según Paredes quien solicitó la presencia de una enfermera escolar en todos los colegios.

adorable-baby-waiting-be-checked-by-doctor

Especialistas recomiendan vacunar de la gripe a toda la población para evitar la coexistencia de los dos virus

https://www.elmundo.es/comunidad-valenciana/2020/10/06/5f7b332021efa0d5188b4656.html

La campaña de vacunación de la gripe arranca este año con una advertencia de los pediatras. Estos especialistas aconsejan, para evitar la coexistencia del virus de la gripe común y del coronavirus, inmunizar no sólo a los grupos de riesgo, sino a toda la población.

El presidente de la Fundación Valenciana de Pediatría, Carlos Paredes, recomienda la vacunación masiva porque se debe «bloquear el virus para llegar a ese deseable porcentaje de vacunación de entre el 65% y el 75% y así llegar al efecto manada«.

El problema, sería mayor si se produce «una coinfeccion de los dos virus, sobre todo en la población de riesgo con alteración inmunitaria, porque la gravedad es mayor y por tanto con suma de efectos», según Paredes quien destaca que la «coexistecia también puede confundir para el tratamiento por la similitud de síntomas«.

El experto incide en que debe vacunarse «la totalidad de la población excepto enfermos y alérgicos que tengan contraindicaciones por las vacunas para llegar a ese porcentaje ideal del 65% al 75% que haría el efecto manada».

Sobre los tipos de sueros, Paredes describe que existen tres tipos de vacunaciones: «Una de niños de seis meses a 15 años, otra de 15 a 65 años y, la última por encima de 65 años que no estén en residencias».

En la campaña de vacunación contra la gripe estacional está previsto distribuir 1.256.100 dosis a los grupos considerados de riesgo hasta el 31 de enero en la Comunidad Valenciana. Por provincias, en Castellón se repartirán un total de 139.478 dosis, en Alicante 451.296 y en Valencia 644.825, junto a las 20.500 de reserva. La Generalitat ha adquirido 810.000 y 446.100 más a través de un acuerdo con el Ministerio de Sanidad.

Los grupos de riesgo son similares a los años anteriores: mayores de 65 años y menores de esa edad con algún factor de riesgo, fundamentalmente enfermedades crónicas (enfermos cardiovasculares, respiratorios, renales, inmunodeprimidos, diabéticos o con obesidad mórbida), embarazadas y personal de servicios esenciales (no solo sanitarios, también bomberos o policías locales y nacionales).

Este año es especialmente importante que los grupos de riesgo se vacunen contra la gripe. «Nos hemos marcado un objetivo muy ambicioso: conseguir la vacunación del 75% en mayores de 65 años y personal sanitario y de un 60% en el resto de grupos de población de riesgo», resalta la consellera, Ana Barceló.

Por su parte, desde el sindicato CSIF se critica que en la Comunidad Valenciana «no se ha reforzado el personal de Primaria para la campaña de gripe». Las mismas fuentes sindicales aseguran que los centros de salud «están saturados y los profesionales están saliendo diariamente a las 4, 5 y 6 de la tarde, realizando todo tipo de tareas».

La saturación se produciría, según CSIF porque se pretende alcanzar un 75% de cobertura de las vacunaciones al personal sanitario y grupos de riesgo, «cifras muy lejanas con respecto de las alcanzadas años anteriores. Va ser un caos por falta de recursos humanos. De momento, lo único que pretenden reforzar es personal en los servicios de prevención».

Ahora están en negociaciones para realizar cobertura de cupos adicionales retribuidos en horario distinto a la jornada ordinaria, «pero que esta medida es un recorte, porque actualmente ya se cuenta con esta herramienta desde hace años (debido al déficit de plantillas) tanto para asumir pacientes de otros compañeros ausentes por bajas laborales o por escasez de personal«. Una situación que se produce «tanto dentro del mismo horario de la jornada como en distinto, normativa que ya existe y no se está llevando a la práctica. Por lo tanto vamos a rechazar la propuesta dado que supone un nuevo retroceso», concluyeron las fuentes sindicales.

 

carlos paredes

Los pediatras exigen la vacuna de la varicela a los 12 meses

https://www.levante-emv.com/comunitat-valenciana/2014/07/11/pediatras-exigen-vacuna-varicela-12-12734708.html

El presidente de la Fundación Valenciana de Pediatría, Carlos Paredes, ha manifestado que si la vacuna de la varicela no se administra a los niños hasta los 12 años como declaró ayer la ministra de Sanidad, Ana Mato, sólo se vacunará el 15% de los menores ya que a esa edad el 85 % ha pasado ya la enfermedad.

Paredes que está en contra de que la vacuna se administre tan tardíamente destacó además que un 10 % de los niños que desarrollan la enfermedad infecciosa tienen riesgo de complicaciones.

El pediatra calificó de «realmente absurdo» que en otras autonomías como en Navarra los niños puedan recibir la primera dosis a los 12 meses y la segunda entre los dos y tres años dentro del calendario vacunal, y en la C. Valenciana no.

«Son todo razones políticas y económicas», argumentó el especialista y presidente de la fundación en referencia a la imposición del calendario vacunal que ha realizado el Ministerio de Sanidad y a la prohibición expresa de la Agencia Española de Medicamentos de distribuir la vacuna en las oficinas de farmacia.

Paredes recordó que en Navarra la decisión de administrar la vacuna a los 12 meses de edad la adoptó un comité de expertos. «En Madrid también se estaba poniendo a los doce meses hasta que en diciembre y por los recortes, decidieron suprimirla», agregó el pediatra.

El especialista insistió en que al poner la vacuna a los niños de 12 años no se erradica la enfermedad, «porque los que pasan la enfermedad se inmunizan solos, aunque existe riesgo de que contagien a otros», sino que lo que se persigue al retrasar tanto la administración de la vacuna es «reducir el número de usuarios» y, por ende, el coste. Paredes también recordó que pasado 24 de junio se aprobó que la vacuna de la varicela se podrá administrar en los hospitales privados, «allí si la pueden poner y a los doce meses», resaltó el especialista que comentó: «me gustaría saber si estas vacunas que no están dentro del calendario vacunal los políticos se las ponen a sus hijos».

 
La paradoja que va a surgir a raiz de esta recomendación, explicó Paredes, es que los padres irán a su pediatra de la sanidad pública y este tendrá que derivarles a un hospital privado donde sí se la pondrán y se la cobrarán, «por lo que va a resultar curioso que los médicos de la sanidad pública deriven a sus pacientes a los hospitales de la privada para que reciban un tratamiento».

El presidente de la Fundación Valenciana de Pediatría se preguntó: «¿cómo se descuelga el conseller diciendo que el conflicto lo creamos los pediatras que aconsejamos que los niños se vacunen a los doce meses si en toda Europa existe esta indicación?». En este sentido, el especialista aclaró que en Francia, Portugal y Alemania, por ejemplo, los comités de expertos aconsejan que la primera dosis de la vacuna de varicela se administre a los doce meses y la segunda entre los dos y los tres años».

Paredes afirmó que resulta muy complicado adquirir la vacuna en otro país, en internet o en Andorra, como algunos padres han intentado hacer, «porque lo importante resaltó es no romper la cadena de frío».

La solución llegará cuando los padres en vez de ir a la farmacia acudan a un hospital privado a solicitar esta vacuna por la que pagarán 75 euros, como si la adquirieran en una farmacia, más el coste del pinchazo que será gratuito para los que tengan un seguro privado.

La varicela se convertirá así en una vacuna «privada», como ha sido la de «Prevenart» que inmuniza contra las enfermedades ocasionadas por el neumococo y que los padres la costean para evitar que sus hijos desarrollen enfermedades respiratorias.

schoolboys-drawing-in-classroom

Colegios, niños, pediatras y covid

https://www.levante-emv.com/opinion/2020/09/04/colegios-ninos-pediatras-covid-11131866.html

Es inminente la vuelta al colegio de los niños y es también muy importante que los pediatras demos nuestra opinión al respecto. Citaremos, en primer lugar, varios estudios que demuestran la baja tasa de contagio entre los niños, destacando que, principalmente los infectados lo son a causa de su entorno doméstico. Y que concluyen en su casi totalidad que la transmisión entre ellos es muy baja y asimismo con los adultos. Por tanto, sería deseable su presencia física en los colegios, siempre y cuando sigan las normas ya conocidas con anterioridad.

Los estudios realizados por la revista ‘Pediatrics’, muy recientes y revisados por la Academia Americana de Pediatría, sobre ‘Transmisión y niños covid-19’ confirman lo expuesto anteriormente. En la Facultad de Medicina de Ginebra, un grupo de pediatras estudiaron los hogares de niños suizos infectados por covid-19 y con un riguroso rastreo de contactos se reveló que solo en tres casos (8 %) era un niño el caso inicial sospechoso, con síntomas anteriores a la enfermedad de los contactos adultos en el hogar. Estos datos confirman los estudios realizados por el Hospital de Qingdao, en febrero, de los que se dedujo que el 96 % de los 68 niños ingresados con covid-19 eran contactos domésticos de adultos previamente infectados. En Francia, un niño con covid expuso a más de 80 compañeros a la enfermedad, en tres escuelas diferentes y ninguno la contrajo.

Podíamos seguir enumerando diferentes casuísticas de diferentes países, pero todas ellas tienen una conclusión clave: los niños no están conduciendo la pandemia. Además, tienen menos probabilidades de infectarse y parecen ser menos transmisores, ocurriendo en dirección contraria, es decir que los adultos transmiten la infección a los niños.

En un reciente informe del Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona, realizado en un campamento de verano, se llega incluso a establecer que la capacidad de contagio es seis veces menor a la de los adultos.

En consecuencia, aplicando métodos matemáticos, se llega a conclusión de que los niños no son vectores significativos de la enfermedad y que países de Europa Occidental, así como Japón, con la reapertura de los colegios no han observado un aumento de las transmisiones en la comunidad. El cierre de los colegios no parece ser eficaz y supone altos costes y va en contra del desarrollo saludable de nuestros niños

Es la congregación de adultos que no siguen los protocolos de seguridad quienes son responsables de conducir la curva ascendente de la infección.